Cierra tus ojos y comienza a relajarte, exhalando para liberar la tensión.
Ahora enfócate en el flujo normal de la respiración, soltando todos los pensamientos extraños mientras observas pasivamente el inhalar y el exhalar.
Ahora trae a tu mente a alguien que ames con mucho cariño...
en tu imaginación ve la cara de esa persona amada...
pronuncia silenciosamente su nombre...
siente tu amor por este ser, como una corriente de energía que viene de tu interior...
Ahora permítete sentir cuánto quieres que esa persona esté lleno de valentía, cuándo intensamente deseas que esa persona pueda fluir libremente su camino con cariñosas amistades, claridad y alegría...
Este deseo, con toda su sinceridad y fortaleza, es el gran amor compasivo.
Continúa sintiendo ese flujo cálido de energía que viene de tu corazón, contempla con tu imaginación a aquellos con quienes compartes la vida diaria, miembros de tu familia, amigos cercanos y colegas, la gente con quienes vives y trabajas...
Haz que aparezcan en un círculo alrededor tuyo. Contémplalos uno por uno, pronunciando silenciosamente sus nombres...
y dirige hacia cada uno de ellos la misma corriente de amor compasivo...
Entre estos seres pueden estar algunos con quienes estás incómodo, en conflicto o en tensión. Con ellos especialmente, experimenta tu deseo de que cada uno se llena de valentía, se amable y amistoso, se puro y con razones de alegría.
Ahora que permiten que aparezcan, en círculos concéntricos mayores tus amigos y conocidos...
Deja que el haz de amor compasivo los toque también a ellos, deteniéndote en las caras que aparecen al azar en tu imaginación. Con ellos también, experimenta el deseo que tienes de que se llenan de valentía, claridad, amistad y alegría, cuánto quieres que todos estos seres sean felices.
Más allá de ellos, en círculos concéntricos aún mayores, aparecen todos los seres con quienes compartes este tiempo planetario. Aunque no te hayas encontrado con ellos, sus vidas están interconectas en formas que van más allá del conocimiento. Dirige también a estos seres, la misma corriente poderosa de amor compasivo. Experimenta tu deseo e intención de que cada uno se dedica cultivar su valentía, amistad, claridad, fluir libremente y con alegría... que todos los seres sean eternamente radiante de amor.
Ahora desde el enfoque a los demás vamos lentamente hacia el ser que mejor conoces... ti mismo, a la persona que te ha tocado ser en esta vida...
Conoces a esta persona mejor que cualquier otra, conoces sus debilidades y sus esperanzas, conoces su necesidad de amor, sabes cuánto se esfuerza...
Deja que la cara de este ser, tu propia cara, se aparezca ante ti...
Pronuncia el nombre con que eres llamado con amor...
Y experimenta, con esta misma corriente energética de amor compasivo, qué tan profundamente deseas que este ser esté llena de valentía, fluir libremente su camino con bonhomía, claro y feliz ...
El gran amor compasivo que te conecta con todos los seres está ahora dirigido a ti mismo...